Redacción Voces | El diputado a la Asamblea Nacional, Tomás Guanipa, advirtió que el anuncio de la administración de Estados Unidos sobre el manejo de entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano —equivalentes a aproximadamente dos meses de producción— debe ser aclarado de inmediato por el gobierno venezolano, al tiempo que denunció la opacidad y falta de explicaciones que rodean el uso de los recursos energéticos del país.
Durante declaraciones ofrecidas al medio colombiano Caracol, Guanipa subrayó que lo primero que corresponde exigir es transparencia, especialmente cuando se trata de un anuncio realizado desde Washington que involucra directamente activos estratégicos de Venezuela, sin que hasta ahora exista una versión oficial clara por parte del Ejecutivo nacional.
“El silencio del gobierno demuestra, una vez más, la forma opaca en la que actúan y la ausencia total de rendición de cuentas en el manejo de los recursos petroleros”, afirmó el parlamentario, quien cuestionó que, horas después del anuncio, no se haya ofrecido información sobre las condiciones del acuerdo, su veracidad ni quién administrará esos recursos.
Consultado sobre si se trata de una imposición o de un acuerdo entre las partes, Guanipa señaló que más allá de la calificación, lo verdaderamente relevante es conocer la verdad del anuncio, las condiciones en las que se daría, si el petróleo será pagado y cómo se garantizará que los beneficios no vuelvan a perderse en estructuras corruptas.
El dirigente opositor destacó que este giro contrasta con la retórica sostenida hasta hace pocos días por el régimen, que rechazaba cualquier tipo de negociación con Estados Unidos, lo que evidencia —a su juicio— una nueva etapa marcada por contradicciones y decisiones tomadas sin consultar al país.
Guanipa expresó además que cualquier entendimiento de carácter económico debe estar acompañado de acuerdos políticos reales con los venezolanos, orientados a la democratización del país, la restitución de las libertades, la liberación de los presos políticos, la defensa de los derechos humanos y el respeto a la soberanía popular expresada a través del voto.
“Lo que no puede ocurrir es que haya un simple cambio de nombre y se mantenga un régimen que lleva 26 años en el poder, cuando el país decidió el 28 de julio que debía haber un cambio”, sostuvo.
Finalmente, reiteró que Venezuela no necesita negociaciones opacas ni arreglos que excluyan a la ciudadanía, sino un proceso integral de transformación democrática, con instituciones transparentes y respeto a la voluntad popular.
