El diputado anunció un acuerdo con autoridades del municipio Libertador de Aragua para desarrollar el anteproyecto y llevar la propuesta al Congreso de Estados Unidos y a rondas de negocios internacionales.
Caracas, 7 de agosto de 2026. — Convertir la Base Aérea Libertador de Palo Negro, en el estado Aragua, en un aeropuerto internacional de uso civil y comercial es la propuesta que impulsa el diputado Antonio Ecarri, presidente del Grupo de Amistad Parlamentario Venezuela-Estados Unidos.
La iniciativa tomó forma este miércoles 5 de agosto, con la firma de un convenio de cooperación entre Ecarri, el alcalde del municipio Libertador, Gonzalo Díaz, y el Concejo Municipal de esa jurisdicción, con el objetivo de comenzar a desarrollar el proyecto denominado Aeropuerto Internacional Libertadores de América.
“Imaginemos de una vez, cuando en el asiento de un avión escuchemos: bienvenidos a Venezuela, estamos aterrizando en el Aeropuerto Internacional Libertadores de América, que sirve a la ciudad de Palo Negro”, planteó Ecarri durante una rueda de prensa en Aragua.
El parlamentario explicó que el acuerdo contempla la creación de una mesa técnica profesional encargada de desarrollar el anteproyecto de la terminal aérea y evaluar las condiciones necesarias para transformar la infraestructura existente en un aeropuerto comercial y de carga con alcance internacional.
Una pista de 3.170 metros
Uno de los principales activos con los que cuenta la instalación es su pista de concreto, de aproximadamente 3.170 metros de longitud, una infraestructura que, de acuerdo con la propuesta, podría servir como punto de partida para el desarrollo del nuevo terminal.
Sin embargo, Ecarri reconoció que disponer de una pista no es suficiente para convertir una base aérea en un aeropuerto internacional.
El proyecto requeriría desarrollar terminales de pasajeros y carga, plataformas de estacionamiento de aeronaves, calles de rodaje, sistemas de emergencia, tecnología aeroportuaria, servicios de aduana y migración, además de cumplir con los procesos de certificación aeronáutica correspondientes.
La Base Aérea Libertador dispone además de un área aproximada de 1.300 hectáreas, superficie que los promotores del proyecto consideran una de sus principales ventajas para desarrollar infraestructura aeroportuaria y logística.
Un segundo aeropuerto para Venezuela
Ecarri insistió en que el proyecto no pretende sustituir al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, sino crear una alternativa que permita reducir la dependencia del país de un único gran terminal internacional.
“Nosotros no estamos sustituyendo a Maiquetía. Es que nos acabamos de dar cuenta de que es riesgoso para el país tener un solo aeropuerto”, afirmó.
La propuesta adquiere especial relevancia después de que la Base Aérea Libertador fue habilitada en julio para recibir operaciones comerciales debido a la afectación que sufrió el aeropuerto de Maiquetía tras el terremoto del 24 de junio. En ese momento, Palo Negro comenzó a funcionar como una alternativa para mantener la conectividad aérea mientras se ejecutan las reparaciones y evaluaciones de seguridad del principal aeropuerto venezolano.
Para Ecarri, esta experiencia demuestra que la infraestructura existente en Palo Negro puede desempeñar un papel más amplio dentro de la conectividad aérea nacional.
El proyecto busca inversión internacional
El diputado señaló que la propuesta será presentada ante el Congreso de Estados Unidos y en rondas de negocios internacionales con el objetivo de conseguir respaldo e inversión para su desarrollo.
Ecarri también vinculó la iniciativa con las condiciones que, según explicó, se han generado a partir de la licencia OFAC GL-60 para determinadas obras de reconstrucción y remodelación tras el terremoto.
“Tenemos una gran oportunidad, la puerta está abierta”, sostuvo.
El proyecto se encuentra todavía en una fase inicial de planificación. Antes de convertirse en una terminal internacional deberá superar estudios técnicos, definir el modelo de inversión y operación, adecuar la infraestructura existente y obtener las certificaciones y autorizaciones aeronáuticas necesarias.
Para Ecarri, el objetivo final es aprovechar una infraestructura que ya existe para impulsar la conectividad aérea, el comercio y el desarrollo económico de Aragua y del centro del país.
“Se abrió el aeropuerto; ahora no podemos dejar esto como unos galpones abandonados cuando podemos cambiarle el rostro a Aragua y el rostro a Venezuela”, afirmó.
