El FBI registró este miércoles el domicilio de una reportera del diario The Washington Post como parte de una investigación sobre un contratista del Gobierno acusado de retener ilegalmente material clasificado, confirmó el propio periódico.
La reportera, Hannah Natanson, se encontraba en su casa de Virginia cuando agentes del Buró Federal de Investigaciones llegaron a realizar el allanamiento. Le fueron confiscados su teléfono, sus computadoras portátiles personales y de trabajo y un reloj inteligente Garmin, detalló el periódico.
“Las autoridades le dijeron a Natanson que ella no es el objetivo de la investigación”, informó el diario.
El contratista en cuestión fue identificado como Aurelio Pérez-Lugones, un veterano de la Marina y administrador de sistemas en Maryland acusado de “retención ilegal de información de defensa nacional”, según registros judiciales.
Pérez-Lugones, un ciudadano estadounidense nacido en Miami descrito por las autoridades como un individuo que “cuenta con autorización de seguridad de nivel Alto Secreto”, compareció ante un tribunal el viernes pasado, según documentos de corte.
El FBI ha acusado a Pérez-Lugones de realizar búsquedas sin autorización en bases de datos que contienen información clasificada y de imprimir o hacer capturas de pantalla de ese material, de acuerdo con la denuncia.
El material que Pérez-Lugones supuestamente comenzó a recopilar en octubre se describe en la denuncia como “relacionado con un país extranjero”.
“Pérez-Lugones no tenía necesidad de conocer y no estaba autorizado para buscar, acceder, ver, capturar o imprimir ninguna de esta información”, recoge la denuncia en su contra.
El FBI había estado vigilando a Pérez-Lugones hasta la semana pasada, cuando estuvo en una SCIFF, una sala segura para manejar información de alta confidencialidad, afirmó la denuncia.
Investigadores vigilaron a Pérez-Lugones mientras iniciaba sesión en los sistemas. La denuncia incluye una foto suya del 6 de enero, saliendo de su lugar de trabajo con una bolsa negra.
Dos días después, investigadores federales registraron la casa de Pérez-Lugones en Laurel, Maryland, y encontraron un documento marcado como “SECRETO” en el sótano, añadió la denuncia.
“Mientras registraban el coche de Pérez-Lugones, las autoridades encontraron una lonchera, en la que había un documento marcado como SECRETO”, indicó la denuncia. “Uno o varios de estos documentos están relacionados con la defensa nacional”.
La denuncia penal contra Pérez-Lugones no menciona ningún vínculo con la periodista Natanson.
Sin embargo, la fiscal general, Pam Bondi, afirmó en una publicación en X que el Pentágono solicitó el registro “en la casa de un periodista de The Washington Post que obtenía y divulgaba información clasificada y filtrada ilegalmente por un contratista del Pentágono”.
The Washington Post no respondió de inmediato a las declaraciones de Bondi.
La periodista Natanson cubre en The Washington Post noticias relacionadas con los empleados federales, detalló el rotativo. La denuncia penal contra Pérez-Lugones no menciona ningún vínculo con periodistas.
El Gobierno de Donald Trump “no tolerará las filtraciones ilegales de información clasificada que, al ser difundidas, suponen un grave riesgo para la seguridad nacional de nuestro país y para los valientes hombres y mujeres que sirven a nuestra nación”, dijo Bondi en la red social X.
