El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk presentó este martes una nueva actualización sobre la situación de Venezuela, marcada por la tensión política y militar de Estados Unidos en el Caribe.
Para el funcionario, la situación no ha mejorado y alertó sobre la militarización de la vida pública.
«Recibimos denuncias de alistamiento bajo coerción en las milicias bolivarianas, incluyendo adolescentes y personas mayores. También es chocante que el Gobierno incentive a la población a denunciar a sus vecinos, familiares o colegas a través de aplicaciones móviles. Esas prácticas alimentan el miedo y la autocensura».
Turk criticó las amenazas y acosos contra periodistas, activistas u opositores al chavismo que diariamente afrontan el riesgo de detención arbitraria.
«Muchos escapan del país y cuando se van, la verdad y la rendición de cuentas se van con ellos. Numerosos periodistas siguen detenidos por motivos políticos. La reciente detención del secretario general del principal sindicato ha enviado una señal a todos los trabajadores del país».
Tambien lamentó las precarias condiciones de los detenidos y la negación de alimentos y medicinas que golpean cada día la salud física y mental de los presos.
«Hemos documentado cinco muertes de personas detenidas relacionadas con las elecciones presidenciales. Debe haber una investigación rápida e independiente, incluyendo el reciente fallecimiento del dirigente Alfredo Díaz cuya salud de deterioró drásticamente bajo custodia».
Al menos 17 personas han sido encarceladas desde el pasado mes de julio, mientras se desconoce el paradero de otros 12 familiares de los internos.
Tras las denuncias, el alto comisionado instó a una «liberación incondicional de todos los presos políticos», incluyendo a Rocío San Miguel, Javier Tarazona, Carlos Julio Rojas, Eduardo Torres y Kennedy Tejeda.
Su oficina, agregó, también ha observado un aumento de los traslados de detenidos a lugares desconocidos, lo que en algunos casos puede ser considerado desaparición forzada.
Además, en al menos tres centros de detención (Helicoide, Rodeo I y Fuerte Guaicaipuro) los recluidos sufren un régimen de incomunicación, sin contacto con familiares ni abogados, «en flagrante violación de sus derechos fundamentales».
Igualmente instó al Ejecutivo a proteger la libertad de expresión y garantizar un entorno seguro para toda la sociedad civil.
Sobre las tensiones en el Caribe, dijo que le preocupa la situación de la «gente corriente» y pidió a EEUU utilizar métodos establecidos para luchas contra las drogas.
«Cuando hay una escalada, aquellos que se ven atrapados en el fuego cruzado son las personas normales, no los delincuentes ni los que están en el poder».
Turk recordó que no tiene personal en el país, aunque indicó que no existen «puntos de no retorno» para solucionar esta situación en particular.
«Siempre estamos abiertos a un compromiso constructivo y espero que las autoridades permitan a nuestros colegas retomar sus actividades en Venezuela».
Asimismo, manifestó su preocupación por las amenazas para revocar la nacionalidad venezolana a opositores.
«Las injusticias y los precios se disparan. El FMI dice que la inflación se disparará 270 %. El sueldo mínimo es mil veces menos que la canasta básica. Esta es una panorámica incompleta porque no hay información oficial».
Türk denunció los asesinatos en los últimos años de varios líderes indígenas, entre ellos Virgilio Trujillo, Joaquín Hernández y, más recientemente, Cesáreo Panapera.
«La sociedad venezolana necesita sanar, precisa de justicia y derechos humanos para superar la polarización y recomponer su tejido social y económico», resumió al término de su intervención.
Con información de EFE.
